De Nuestro Anecdotario…

28. abril 2009

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mundo

Dios gobierna al mundo:

Una noche, durante una grave crisis política, Bulstrode Whitelocke, embajador de Inglaterra ante la corte de Holanda, no podía dormir debido a la ansiedad que sentía por el estado del país.  Un anciano sirviente que dormía en el mismo cuarto se dirigió a él diciendo:

          -Su excelencia, ¿me permite hacerle una pregunta?

          -Dime lo que deseas saber –respondió el embajador.

          -Excelencia, ¿usted cree que Dios gobernaba al mundo antes que usted naciera?

          -Indudablemente.

          -Y, ¿cree que cuando usted abandone este mundo, Él seguirá gobernándolo?

          -También lo creo así.

          -Entonces excelencia, ¿no puede usted confiar en que Él gobierne el mundo mientras usted está en él?

El agotado y soñoliento estadista dio un profundo suspiro, se acomodó bien en su lecho, y en un instante se quedó profundamente dormido.

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Un Dios Poderoso Para Salvar

27. abril 2009

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Este fin de semana fue especial y maravilloso aquí en Miami.  Hubo muchos hermanos reunidos y fuimos muy bendecidos porque sentimos la presencia de Dios que lo llena todo. 

            Mi corazón rebosa de gratitud hacia un Dios que es Poderoso Para Salvar, no solamente a los que se arrepienten, sino que es poderoso para hacer que los hombres se arrepientan.  Es poderoso para dar un nuevo corazón y llenarlo de fe.  Es poderoso para hacer que el hombre que odia la santidad, llegue a amarla al grado de renunciar hasta a las cosas que para él eran de suma importancia.  O de sentir indiferencia por lo que le agradaba mucho, pero que deshonraba a Dios.   Es poderoso para constreñir al que desprecia Su Nombre, a que doble sus rodillas ante Él.

            Eso no es todo, el poder divino se manifiesta en toda la vida del creyente en una serie de milagros. Él planta la semilla de la vida en el alma muerta y le fortalece hasta que pueda deshacerse de todas las ataduras del pecado.  Y esa alma se eleva de la tierra perfeccionándose para la gloria del Padre. 

            Nuestro Dios es poderoso para conservarnos en Su temor y para guardarnos en santidad hasta que la obra sea consumada en el cielo.  Su propósito es reconciliarnos con Él…  Su poder es ilimitado y Su amor infinito. 

            Esa obra maravillosa del poder de Dios la vimos una vez más entre nosotros, perdonando, restaurando, consolando y hablando a sus hijos a través de instrumentos fieles que Él usa para la gloria de Su Nombre aquí en la tierra.     

Estamos contentos y agradecidos y glorificamos el nombre de nuestro Dios por la bendición de varios hermanos, entre ellos Jonathan Mondéjar, su mensaje dice así: 

            “Te dejé luchar hasta perder tus fuerzas, pero luchaste como Jacob y has vencido.   Desarraiga toda bajeza humana y permite que mi gracia crezca en ti, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes.

            Jonathan, tú también fuiste escogido desde el vientre de tu madre.  Tú eres hijo de este pueblo.  Quiero que tengas presente que por amor a tu padre, mi siervo amado, extiendo nuevamente a tu vida mi misericordia.  Mantente fiel y te usaré para mi gloria.  Amén

 

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De Nuestro Anecdotario….

26. abril 2009

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money¿Cómo Usas Tu Tiempo?

         Una mujer soñó que un ángel le dio este mensaje: 

            -Como una recompensa por tus virtudes, la suma de mil cuatrocientos cuarenta dólares será depositada en tu cuenta bancaria cada mañana.  Al final de cada día, el balance que no haya sido usado será cancelado.  Y cada nueva mañana, otros mil cuatrocientos cuarenta dólares serán acreditados.

            El sueño fue tan real que ella le pidió a Dios que le mostrara su interpretación.  Dios le hizo entender que los mil cuatrocientos cuarenta eran los minutos que hay en las 24 horas que tiene el día.  Ella necesitaba entender lo importante que era el uso que diera a este depósito de tiempo.

            Cada uno de nosotros posee una cuenta similar, 1,440 minutos diarios.  Tratemos de  que al final de cada día podamos hallar que hemos empleado sabiamente ese tiempo de oro que nos ha otorgado Dios.

            Esos 1,440 minutos diarios es una dádiva de Dios para nosotros y lo que hagamos con ellos es nuestra dádiva a Dios.  El tiempo que se gasta sin servicio a Dios ni provecho del prójimo es un tiempo perdido.

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Dones de Dios

19. abril 2009

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Hubo un célebre cirujano alemán, que poseía el don de coser las heridas con puntadas extremadamente pequeñas.  De todas partes de su país y de muchos otros, venían pacientes para dejarse operar por sus hábiles manos.  Un inglés que vino hasta él para someterse a una difícil operación, le besó las manos y le dijo:

          -Le agradezco a usted y a sus maravillosamente talentosas manos.

          El doctor retiró sus manos y le dijo modestamente:

          -No me agradezca a mí ni a mis manos, sino al grandioso Creador que me otorgó ese don.

          Todos hemos recibido algún don de parte de Dios, ya sea capacidad intelectual, gracia espiritual, o aun los bienes materiales.  Son bienes que nos han sido prestados y por los cuales Dios nos pedirá cuenta.

          No presumamos de lo que nos ha sido regalado, seamos tan sólo fieles administradores recordando las palabras del apóstol Pablo: “¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no hubieses recibido?” (1Cor.4:7)

De Nuestro Anecdotario…

18. abril 2009

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Las pruebas

            A un herrero, después de muchos años de andar por los caminos de Dios en este mundo, alguien se le acercó y le hizo esta pregunta:

            -¿Por qué tiene usted tantas pruebas?  Le he venido observando.  Desde que usted se hizo miembro de la iglesia y comenzó a andar rectamente ha tenido pruebas dobles y más accidentes que antes.  Yo creía que cuando un hombre rinde su vida a Dios se acaban sus pruebas.  ¿No es esto lo que dice su pastor?

Con un rostro pensativo y alegre, el herrero contestó:

            -¿Ve usted este pedazo de acero?  Necesito hacer unos muelles.  Pero antes, el acero debe ser templado.  Para esto, lo pongo al rojo en la fragua y después lo enfrío en el agua.  Le doy el temple, lo caliento otra vez, lo golpeo sobre el yunque, lo doblo, lo amoldo hasta que consigo lo que quiero.  Muchas veces encuentro el acero demasiado quebradizo y no lo puedo usar.  En ese caso, lo tiro al desperdicio.  Aquellos pedazos ya no me sirven para nada.

            Hizo una pausa para que su interlocutor confirmara el hecho.  En seguida continuó el herrero:

            -Dios nos salva y tenemos el gozo de Cristo en nuestro corazón.  Pero El nos necesita para Su servicio lo mismo que yo necesito este pedazo de acero.  El nos da el temple que necesitamos por medio de las pruebas y las dificultades.  Es por eso que en mi oración le digo: 

            -Señor, pruébame en cualquier forma que quieras, pero no me arrojes al desperdicio.

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“Conforme A La Fe Murieron…” (Hebreos 11:13)

18. abril 2009

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En estos últimos meses hemos sufrido la pérdida de algunos hermanos muy queridos.  Y es verdad que duele saber que no los vamos a ver más aquí entre nosotros.  Pero qué satisfacción sentimos cuando entendemos que murieron en la fe gloriosa de los hijos de Dios.

Cuando el apóstol Pablo menciona por sus nombres, en el capítulo 11 de Hebreos, a los héroes de la fe, coloca sobre ellos el epitafio más hermoso que se haya escrito:

“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas y saludándolas y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra”.

            A veces nos preguntamos por qué los santos tienen que sufrir tan duras enfermedades para morir.  Pero la realidad es que no importa la forma cómo muere un hijo de Dios.  Si es ya un anciano, o si de manera violenta y cruel como murieron los santos del tiempo bíblico.  O si de una larga y penosa enfermedad…  Lo que importa, lo que es digno de recordar y lo que nos consuela es que murieron “Conforme a la Fe”.

            Vivieron por fe, la fe era su consuelo.  Se dejaban guiar por la fe.  Se sentían motivados por la fe y se apoyaban en la fe.  Y con esa gracia espiritual murieron.  Nunca se apoyaron en la carne o en sus propios logros, sino en la gloriosa fe, conociendo que es tan precioso morir como vivir por ella.

            Por la fe creyeron las promesas y estaban seguros de que sus pecados habían sido perdonados, que habían sido aceptados por Dios.  Disfrutaron de Su amor, descansaron en Su fidelidad.  Pusieron la mirada en el futuro con fe, afirmando que la venida del Salvador estaba cerca, seguros de que se levantarían de sus tumbas para verlo en el esplendor de su segundo advenimiento.

            Querido amigo, si hoy sufres una prueba de fe, recuerda que ese camino angustioso no es exclusivo de estos tiempos del fin, sino que fue transitado por hombres santos a quienes se les dio el calificativo de héroes de la fe.  Hombres y mujeres que se sentían dichosos de que el Señor los considerara dignos de sufrir los padecimientos del Autor y Consumador de la fe, Jesucristo, para juntamente con El ser levantados a una vida eterna y feliz.  Pidamos siempre en nuestras oraciones que Dios nos conceda morir Conforme a la Fe.

 

 

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¿Puedes Alzar tu Vista a Dios?

16. abril 2009

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Cuenta una anécdota que un individuo tenía intención de robar frutos en una huerta.  Había llevado con él a su hijita, la instaló sobre el muro y le recomendó que le advirtiera si venía alguien.  Después de un rato, levantando la cabeza él le preguntó:

            -Juanita, ¿no viene nadie?

            -¡Nadie, papá!

            -¿Miraste bien a ambos lados de la ruta?

            -¡Sí, papá

            -¿Y detrás de ti, en el campo?

            -Sí, pero…

            -¿Pero qué?

            -Hay un lugar al que no me atrevo a mirar.

            -¿Dónde?  ¡Te he dicho que miraras a todas partes!

            -Allá arriba, al cielo, papá; allí ¿no nos ve Dios?

El hombre quedó tan sorprendido que se detuvo, bajó a la niña del muro y regresó a su casa.

            A Dios no le podemos ocultar nada.  No importa todo lo que podamos ocultar a las miradas de los demás, nuestro Dios lo sabe todo, y cuando tenemos mala conciencia no podemos sostener Su mirada, ni alzar nuestra vista a Él.

            No permitas que algo de este mundo, por más valioso o necesario que te parezca, te impida alzar la vista a Dios. Necesitamos mirarlo para vivir a Su semejanza.  Él es nuestro ideal y contemplándole es como único podremos reflejar Su vida en la nuestra, despojándonos de todo lo que nos conduzca al mal.

            “Mirad a Mí y sed salvos todos los términos de la tierra”  Isaías 45:22

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Lo Que el Cáncer no Puede Hacer

5. abril 2009

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El escritor Constancio C. Vigil dijo con mucha sabiduría:  “La vida está sembrada de dolores y ninguno se libra de cosecharlos.  Las adversidades y las penas existen en todos los estados, en todas las condiciones y en todas las edades.

Los más dichosos del mundo no son los que carecen de aflicciones, sino los que mejor saben aprovecharlas.  Es, pues, de suma importancia poseer esta ciencia, adelantar en este arte.  Nadie vive sin sufrir.  Lo esencial es aprender a sufrir cristianamente.”

Hablé hace unos días con una prima mía, porque oí decir que le habían diagnosticado cáncer.  Pensé que iba a estar preocupada porque ella tiene otras enfermedades también difíciles.  Pero Dios le ha dado una gracia especial para “sufrir cristianamente”, y no sé si llamarle “sufrir”, porque aunque parezca increíble, está llena de gozo. 

Encontré estos versos de un autor anónimo que son muy apropiados y verdaderos.  Se los dedico con mucho amor a Dorcas, mi prima y a todos los que estén pasando por cualquier tipo de enfermedad o situación difícil.  No sólo el cáncer, sino todas las enfermedades y todas las adversidades están limitadas porque no pueden tocar nuestro espíritu si nos mantenemos confiando en Dios.

 

El cáncer está tan limitado…

No puede invalidar el  amor
No puede destruir la esperanza
No puede corroer la fe
No puede destruir la paz
No puede  matar la amistad
No puede  coartar los recuerdos
No puede  acallar el valor
No puede invadir el alma
No puede robar la vida eterna
No puede conquistar el espíritu.

 
Si una enfermedad incurable ha invadido tu vida, no permitas que toque tu espíritu
Tu cuerpo puede ser severamente afligido y puede que tengas una gran lucha. Pero si
sigues confiando en el amor de Dios, tu espíritu seguirá siendo fuerte.

¿Por qué tengo que llevar este dolor? –Puedes preguntarme- 

-No puedo contestarte.  Sólo sé que mi Señor hace todas las cosas bien.
Por eso confío en Él, mi todo en todo. Él te sostendrá a través de todo lo que tengas que atravesar.

 

 

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De Nuestro Anecdotario…

5. abril 2009

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Una rápida respuesta

Un pobre anciano necesitaba unas gafas y no podia comprarlas.  Entonces decidió pedirlas a Dios en oración.

         Yendo cierto día por la calle, al caer la tarde, chocó con un caballero que le dijo muy molesto:

         -¿Es que Usted no ve por donde camina?

         -Apenas, señor… y perdóneme.  Es que necesito unas gafas, pero no puedo comprarlas –contestó el anciano, como hablando consigo mismo.

         El caballero, tomándole por el brazo, le dijo:

         -¿De veras?  Pues ahora mismo acabo de oír la voz de Dios ordenándome que vayamos los dos a comprar unas.

        

 

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De Nuestro Anecdotario…

4. abril 2009

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El susurro más leve …

           Una niñita dijo a su papá:

          -Yo deseo que tú, de mi parte, le digas algo a Dios, algo que ardientemente le deseo decir.  Mi voz es tan débil, que seguramente El no me podrá oír allá en el cielo.  Pero tú tienes una voz tan fuerte, una voz de hombre grande y seguramente a ti te oirá.

          El padre, cariñosamente tomó a la pequeña en sus brazos y con suma ternura le dijo: 

-Aunque Dios estuviese rodeado de todos sus santos ángeles y éstos estuvieran cantando uno de sus más bellos y dulces cantos que jamás se hubiese entonado antes en el cielo.  El les diría…

-¡Silencio!  ¡Silencio!  ¡Allá lejos, en la tierra, hay una niñita que desea susurrar algo en mi oído…!

 

 

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