La Maravilla de la Navidad

24. diciembre 2009

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¡Nació Jesús!  No vino por unos pocos privilegiados.  No vino por los más talentosos o agraciados.  Ni vino sólo para los jóvenes o para los ancianos; para los ricos o los pobres. ¡Vino por toda la raza humana! Vino por los corazones angustiados y trabajados… y también por los de espíritu alegre.  Vino por los pequeños y los grandes; por los temerosos, los intrépidos; por los célebres y también por los olvidados…  Vino por ti y por mí.  Esto fue una idea de Dios, una idea infinitamente sublime a favor de toda la raza humana.  Esa es ¡la maravilla de la Navidad!

Cuando somos capaces de entender este prodigio del amor de Dios, queremos unir nuestras voces al cántico de las huestes celestiales llenando el aire de gozo y alabanza como en aquella bendita noche cuando nació el Salvador.

Glorifiquemos a Dios, al que no escatimó a Su hijo, sino que lo entregó por nuestra redención y pidamos humildemente que la estrella que guió a los ilustres visitantes de tierras lejanas; aquella que iluminó el pesebre, alumbre nuestra senda y nuestro entendimiento hasta el fin de nuestros días.

Que el toque milagroso de la Divina gracia del Niño de Belén nos restaure, llenando el alma de dulce paz y humildad, para que nuestra adoración sea pura y sincera.  Con la pureza y la verdad que hay en el corazón donde Él ha nacido, y sintamos la necesidad de revelar el mensaje de la redención a todos los que encontremos a nuestro paso.  Para que otros puedan comprender que el nacimiento de Cristo fue el amanecer de un nuevo día para la humanidad. ¡Día de esperanza y de amor!

Queridos amigos del Rincón de Amistad, mi petición a Dios es que todos podamos entender ¡la maravilla de la Navidad! Y que nuestro corazón, humillado ante tan gran amor se derrame ante Él en una libación de gratitud y se rinda a la suprema voluntad viviendo para Su gloria.

Noche De Paz

22. diciembre 2009

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 Noche de pazTodas las navidades desde que supe hablar, he cantado este hermoso villancico que me enseñaron mis padres, y creo que el mundo entero lo canta, pues dicen los historiadores que nació desde el año 1818, en una aldea de Austria, hace 191 años.

Esa letra tan familiar y la sencilla melodía tienen poder para inspirar una paz celestial y una alegría que envuelve todo nuestro ser, porque nos sentimos trasladados en el tiempo a aquella bendita noche y al lugar donde nació nuestro amado Salvador, en un humilde establo, en Belén.

¿Quién puede dudar que, al entonar esta dulce canción, se unan a los fieles los ángeles que la cantaron aquella noche santa?

Cuando cantes este himno, recuerda que Cristo vino a traer paz; la paz verdadera que es quietud del corazón; un reposo de la mente y el alma tan perfectos que nadie ni nada puede alterar.

Pueden llegar a tu vida grandes tormentas, y pueden surgir dentro de ti tempestades de orgullo y soberbia que quieran destruirte, pero en el poderoso nombre del Rey que nació en un pesebre, únete a los fieles de todos los tiempos y canta lleno de confianza esta preciosa melodía, seguro de que vas a conquistar la humildad, el amor, la paz y la fe que darán sentido a tu vida.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros