El Conde de Montecristo

6. agosto 2010

0 Comentarios

Alejandro Dumas

———————-

El Conde de Montecristo

PRIMERA PARTE

EL CASTILLO DE IF

Capítulo primero

Marsella. La llegada

El 24 de febrero de 1815, el vigía de Nuestra Señora de la Guarda dio la señal de que se hallaba a la

vista el bergantín El Faraón procedente de Esmirna, Trieste y Nápoles. Como suele hacerse en tales

casos, salió inmediatamente en su busca un práctico, que pasó por delante del castillo de If y subió a

Continuar leyendo…

¬ Publicado por Rincón de Amistad en El Rincón de los Libros, Libros Publicados

El Tulipán Negro

6. agosto 2010

0 Comentarios

Alejandro Dumas
———————

El Tulipán Negro
1
I
Un Pueblo Agradecido
El 20 de agosto de 1672, la ciudad de La Haya, tan animada, tan blanca, tan coquetona que se diría
que todos los días son domingo, la ciudad de La Haya con su parque umbroso, con sus grandes árboles
inclinados sobre sus casas góticas, con los extensos espejos de sus canales en los que se reflejan sus
campanarios de cúpulas casi orientales; la ciudad de La Haya, la capital de las siete Provincias Unidas,
llenaba todas sus calles con una oleada negra y roja de ciudadanos apresurados, jadeantes, inquietos,
que corrían, cuchillo al cinto, mosquete al hombro o garrote en mano, hacia la Buytenhoff, formidable
prisión de la que aún se conservan hoy día las ventanas enrejadas y donde, desde la acusación de asesinato
formulada contra él por el cirujano Tyckelaer, languidecía Corneille de Witt, hermano del ex
gran pensionario de Holanda.

 

Continuar leyendo…

¬ Publicado por Rincón de Amistad en El Rincón de los Libros, Libros Publicados

Los Miserables

5. agosto 2010

0 Comentarios

Victor Hugo

—————

LOS MISERABLES

PRIMERA PARTE

FANTINA

LIBRO PRIMERO

Un justo

I

Monseñor Myriel

En 1815, era obispo de D. el ilustrísimo Carlos Francisco Bienvenido Myriel, un

anciano de unos setenta y cinco años, que ocupaba esa sede desde 1806. Quizás no será

inútil indicar aquí los rumores y las habladurías que habían circulado acerca de su

persona cuando llegó por primera vez a su diócesis.

Lo que de los hombres se dice, verdadero o falso, ocupa tanto lugar en su destino, y

sobre todo en su vida, como lo que hacen. El señor Myriel era hijo de un consejero del

Parlamento de Aix, nobleza de toga. Se decía que su padre, pensando que heredara su

puesto, lo había casado muy joven. Se decía que Carlos Myriel, no obstante este

Continuar leyendo…

Nuestra Señora de París

4. agosto 2010

0 Comentarios

Victor Hugo

————–

Nuestra Señora de París

LIBRO PRIMERO

I  
LA GRAN SALA

Hace hoy(1) trescientos cuarenta y ocho años, seis meses y diecinueve días que los parisinos se despertaron al ruido de todas las campanas repicando a todo repicar en el triple recinto de la Cité, de la Universidad y de la Ville.

De aquel 6 de enero de 1482 la historia no ha guardado ningún recuerdo. Nada destacable en aquel acontecimiento que desde muy temprano hizo voltear las campanas y que puso en movimiento a los burgueses de París; no se trataba de ningún ataque de borgoñeses o picardos, ni de ninguna reliquia paseada en procesión; tampoco de una manifestación de estudiantes en la Viña de Laas ni de la repentina presencia de Nuestro muy temido y respetado señor, el Rey, ni siquiera de una atractiva ejecución publica, en el patíbulo, de un grupo de ladrones o ladronas por la justicia de París. No lo motivaba tampoco la aparición, tan familiar en el París del siglo XV, de ninguna atractiva y exótica embajada, pues hacía apenas dos días que la última de estas cabalgatas, precisamente la de la embajada flamenca, había tenido lugar para concertar el matrimonio entre el Delfín y Margarita de Flandes, con gran enojo, por cierto, de monseñor el Cardenal de Borbón que, para complacer al rey, hubo de fingir agrado ante todo el rústico gentío de burgomaestres flamencos y hubo de obsequiarles en su palacio de Borbón con una atractiva representación y una entretenida farsa, mientras una fuerte lluvia inundaba y deterioraba las magníficas tapicerías colocadas a la entrada para la recepción de la embajada.

1. Nota de Víctor Hugo: «He escrito las tres o cuatro primeras páginas de Nuestra Señora de París el 25 de julio de 1830. La revolución de julio me interrumpió. Después vino al mundo mi querida pequeña Adela (¡bendita sea!) y continúo escribiendo Nuestra Señora de París el primero de septiembre; la obra se terminó el 15 de enero de 1831.» Adela nació el segundo día de la revolución.

Lo que aquel 6 de enero animaba de tal forma al pueblo de París, como dice el cronista Jehan de Troyes, era la coincidencia de la doble celebración, ya de tiempos inmemoriales, del día de Reyes y la fiesta de los locos.

Ese día había de encenderse una gran hoguera en la plaza de Grévez, plantar el mayo en el cementerio de la capilla de Braque y representar un misterio en el palacio de justicia.

Continuar leyendo…

¬ Publicado por Rincón de Amistad en El Rincón de los Libros, Libros Publicados

Los Trabajadores del Mar

30. julio 2010

0 Comentarios

VICTOR HUGO

———–

LOS TRABAJADORES DEL MAR

Versión Española

Por D. Antonio Ribot (1866)

UNA PALABRA ESCRITA EN UNA PÁGINA BLANCA.

EL día primero del año de 182* fue notable en Guernesey. Nevó, y en las islas de la Mancha, donde un invierno con heladas es memorable, una nevada es un acontecimiento.

En la mañana de dicho día, el camino que sigue a lo largo del mar desde Saint-Pierre Port a Valle estaba enteramente blanco.

Había nevado desde media noche hasta la madrugada.

A cosa de las nueve, poco después de salir el sol, como no había llegado aún el momento para los anglicanos de ir a la iglesia de Saint-Sampson ni para los weslevauos de ir a la capilla de Eldad, el camino estaba casi desierto. En todo el trozo que separa la primera torre de la segúnda, no había más que tres transeuntes, un niño, un hombre y una mujer.

El niño, que tendría unos ocho años, miraba la nieve, con curiosidad.

El hombre venia en pos de la mujer, a unos cien pasos de distancia, y, lo mismo que ella, avanzaba por el lado de Saint-Sampson.

Continuar leyendo…

Las Aves Nos Enseñan

20. julio 2010

8 Comentarios

 como vuelan los ganzos                                                 La ciencia dice por qué los gansos vuelan en forma de V. Sucede que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en V, la bandada aumenta por lo menos un 71% más su poder que si cada pájaro volara solo.

Cuando un pájaro sale del grupo, inmediatamente siente la resistencia del aire y vuelve para que le sea más fácil la jornada.

Los gansos que van detrás graznan para alentar a los que van delante a mantener la velocidad. Si alguno de ellos cae herido o enferma, otros dos gansos se quedan con él para ayudarlo y protegerlo.

Cuando el líder de los gansos se cansa, pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar.

Tomemos la enseñanza de las aves. Debemos unirnos al grupo para recibir el empuje que necesitamos para avanzar y mantenernos en la misma dirección.

Si perdemos por un momento el rumbo, inmediatamente regresemos para no quedar rezagados.

Es importante expresar a menudo palabras de aliento, que corroboren la fe, que fortalezcan, que den valor, que animen a seguir…

Estar dispuestos a ocupar el puesto más difícil cuando sea necesario.

Y algo muy importante, mantenernos al lado del que ha sido herido, del que ha caído, y del que sufre…

Unámonos al poeta que dijo:

¡Oh mi alma! Ya no empañes tu pura esencia ignota.

No te rezagues de la bandada, que veloz,

Traza una gran V trémula en la extensión remota.

¡Oh mi alma, une al gran coro de los mundos,

La nota de tu voz!

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

Lo Más Importante

22. junio 2010

7 Comentarios

LICCY valentine logo Es importante que nos ocupemos del aspecto que presentamos ante los demás, pero es más importante lo que en realidad somos a solas con nosotros mismos y en la presencia de Dios. Siempre me ha impresionado este versículo en 1Corintios 13: 3 “Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo caridad, de nada me sirve”. Es increíble todo lo que podemos hacer sólo en la apariencia.

Entonces, lo verdadero o realmente importante no es lo que parecemos, tampoco es lo que tenemos o hacemos, ni siquiera la opinión que tengan algunos, de nosotros. Vale lo que somos muy dentro de nuestro interior y en la intimidad de nuestro mundo espiritual.

A veces logramos aparentar que somos virtuosos, al extremo de que nosotros mismos podemos confundirnos y pensar que de verdad somos muy buenos. O por el contrario, quizás tenemos un corazón tierno, amoroso y noble y los golpes de la vida han hecho que nos forremos de una capa de dureza y frialdad, cuando la realidad es otra.

Profundicemos en nuestro yo, sumergiéndonos en nuestro interior, olvidándonos un poco de lo que los demás puedan ver en nosotros y recordando siempre que Dios mira el corazón y conoce hasta el más íntimo de nuestros pensamientos. Pidámosle con corazón sincero que nos renueve, que refresque nuestra alma limpiándola de toda impureza, para que seamos verdaderos de adentro hacia fuera. Y aun cuando nuestro exterior no sea atractivo, podamos sentir el bienestar de estar a cuentas con Él, de estar ciertos de que somos “templos de Dios y que el Espíritu de Dios mora en nosotros”, porque nada se puede comparar a la satisfacción de sentirnos interiormente limpios, reales y verdaderos. Eso, sin lugar a dudas, es Lo Más Importante.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

No mi Voluntad, Sino la Tuya

16. junio 2010

4 Comentarios

Mi Logo Traigamos hoy a la memoria la oración de nuestro Maestro y Señor y repitámosla con Él, para hacerla nuestra: “Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero, no se haga mi voluntad, sino la Tuya”.

No habrá una mejor forma de comenzar el día que rindiéndonos a la suprema voluntad. Desistir de nuestra propia fortaleza, de nuestra sabiduría, de nuestras intenciones… y renunciar al ego con todas sus miserias, porque nuestra gran necesidad es tener la aprobación de Dios.

Traigamos a la memoria al patriarca Abraham, el amigo de Dios y padre de la fe, cuando subió al Monte Moriah para sacrificar a su hijo, con el corazón quebrantado y abatido, pero sumiso y obediente a la orden divina.  El amor y la obediencia en su máxima expresión, sacrificando lo más querido.

Si queremos recibir la divina gracia; si queremos ver nuestras oraciones contestadas; si de verdad queremos vivir a la semejanza de Cristo, tenemos que ir al monte del sacrificio “con el cuchillo en alto y dispuesto a hundirlo sobre lo más querido, si Su voz nos lo ordena…”

Unámonos en esta sabia petición de R. Tagore:

“He venido a Ti, Señor, para que me toques con Tu mano antes de comenzar el día.  ¡Descansa un momento Tus ojos en mis ojos y deja que me lleve a mi trabajo la certeza de Tu presencia!

Dame fuerzas, Señor, para llevar ligero mis alegrías y mis pesares.

Dame fuerzas para que mi amor dé frutos útiles.

Dame fuerzas para no renegar nunca del pobre, ni doblar mi rodilla al poder del insolente.

Dame fuerzas para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana.

Dame en fin, fuerzas para rendir mi fuerza, enamorado, a Tu voluntad”.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

Creados Para Servir

1. junio 2010

10 Comentarios

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas” Ef. 2:10

Sin duda alguna, y muy al contrario de lo que algunos piensan, no fuimos creados para vivir bien y divertirnos, ni para hacer lo que nos haga la vida agradable y placentera. Fuimos creados para servir, para servir a Dios y a los demás. Es bueno y necesario reconocerlo para que nuestra vida tenga significado y valor. Cuando el humano trata de vivir solo para él, para lo que le gusta y lo que desea, pensando que va a ser feliz, se equivoca. Esa es la manera más segura para hallar la infelicidad.

Cristo dijo: “Cualquiera que diere un vaso de agua en mi nombre, no perderá su recompensa”. Si sólo un vaso de agua que demos a un sediento va a ser recompensado por Dios, entonces para Él es de mucha importancia nuestras obras de amor, entendiendo que aunque no somos salvos por ellas, debemos vivir para ellas.

Y si meditamos en el tiempo de nuestra vida, las veces que hemos tenido la oportunidad de ayudar a alguien, nos damos cuenta que hay pocas cosas que contribuyan más a nuestra felicidad que servir y es porque cuando lo hacemos estamos cumpliendo con el plan de Dios para nosotros.

Si en realidad, nos acostumbráramos a pensar que el servicio que damos a cualquiera de nuestros semejantes, Dios lo ve como si lo hiciéramos a Cristo, ¡con cuánto gusto lo haríamos! ¡Qué cuidado amoroso pondríamos al realizarlo! Siempre estaríamos disponibles y listos para lo que se nos necesitara. Prestaríamos atención a cada necesidad. Buscaríamos la manera de ayudar en lugar de dejar escapar la oportunidad… Seríamos fieles a nuestro ministerio cumpliendo con nuestras responsabilidades. Cumpliríamos nuestros compromisos, aun a costa de nuestra vida. No dejaríamos nuestro trabajo a medias, ni lo abandonaríamos por desánimo o porque algo no nos salga como esperábamos. En fin, seríamos dignos de toda confianza. Jesús se despojó a si mismo tomando forma de siervo, y uno de los ejemplos más conmovedores de servicio es el Suyo cuando lava los pies a Sus discípulos, y lo hizo para enseñarles “Porque ejemplo os he dado –dijo- para que como yo he hecho, vosotros también hagáis”.

Agradezcamos cada oportunidad que Dios nos conceda de servir a un anciano, un vecino, un minusválido, un enfermo, un niño o cualquiera que necesite nuestra ayuda. Y “considerémonos los unos a los otros para provocarnos al amor y a las buenas obras”, pedía el Apóstol a los hebreos. “Y no perdáis vuestra esperanza que tiene grande remuneración de galardón”.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

Un Modelo de Carácter

12. mayo 2010

11 Comentarios

Cuando Dios puso a Adán y Eva en el Edén, ellos eran los representantes de la raza humana. Desde el momento que ellos desobedecieron a Dios, toda la raza humana cayó en pecado. La mente del hombre cayó, por eso es que el hombre es ignorante por naturaleza, de las cosas de Dios. Por eso es que todos somos pecadores.

No hay ningún poder sobre la tierra que pueda resolver este gran problema del hombre. “Porque la paga del pecado es muerte”. Pero Dios amó a la humanidad caída con un amor tan grande que envió a su Hijo a morir para pagar el precio por nuestro pecado. Él es el único que puede ayudarnos a que podamos vencer el pecado. Porque Él con su vida, su muerte y su resurrección obtuvo ese poder.

El hombre pecador, necesita entender que hay promesa de vida eterna para el que guarda la palabra de Dios. “El mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1Juan 2:17)

Por la palabra de Dios entendemos que hay una guía justa dada por Dios al hombre por la cual mide el carácter. Esa guía es Su santa ley, que se nos ha dado como una norma de vida. Nuestro deber es cumplir con sus requerimientos, porque es la única forma de honrar a Dios el Padre que dio la ley y a Jesucristo su Hijo que murió para magnificarla y engrandecerla. “Si guardareis mis mandamientos estaréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y estoy en su amor” -dijo Jesucristo. (Juan 15:10)

Es importante entender que no es solamente aceptar la palabra de Dios, comprender que es buena y saludable, sino que tenemos que practicarla en la vida diaria y llevar a cabo sus principios. Es como único podrá tener un efecto santificador y renovador en nuestro carácter.

El hombre de sí mismo es incapaz de guardar los mandamientos de Dios. Todos somos pecadores, pero Dios ha provisto la forma de que el pecador condenado pueda ser liberado. “Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1Juan 2:1) Y “Si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. (1Juan 1:9)

La confusión de algunos está en que creen que como Cristo salva al pecador, elimina la ley que lo condena. Él dijo: “Yo no vine a abrogar la ley, sino a cumplirla”. La ley nos muestra nuestros pecados como un espejo. El apóstol Pablo dijo que por la ley es el conocimiento del pecado. Así es que la ley nos muestra el pecado como un espejo nos muestra que nuestro rostro no está limpio. Pero el espejo no tiene poder para limpiarnos el rostro, sino señalarnos que está sucio. Así es la ley, señala nuestros defectos y nos condena, pero no tiene poder para salvarnos. El único que puede perdonar pecados es Jesucristo. Él tomará nuestra culpa cuando vengamos arrepentidos y humillados reconociendo que hemos pecado, y nos justificará ante Dios. Y no sólo nos perdonará, sino que nos libertará del pecado, para que no vivamos como siervos de él. Además el Señor amante nos dará el entendimiento y las fuerzas para rendirnos en obediencia a Su santa voluntad. “Porque –dijo el apóstol Pablo- no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados”. (Ro.2:13)

Cuántos hay que establecen sus propias normas para ellos mismos y así enseñan a otros, haciendo su propia voluntad en lugar de hacer la voluntad de Dios. Dios demanda de nosotros que edifiquemos nuestros caracteres sobre un fundamento firme que soporte la prueba del juicio de Dios.

Nos ha tocado vivir en una época sumamente difícil, pero nacer y vivir en este tiempo es algo que ninguno de nosotros ha elegido. Lo que sí podemos y debemos decidir es el rumbo que daremos a nuestra vida y a la de nuestras familias.

Podemos tomar la decisión de aceptar las pautas y normas morales y espirituales actuales, que están hundiendo a los hombres en perdición y muerte, o bien tomar la decisión valiente y esperanzada de enfrentar la vida con valores y principios superiores, siguiendo Un Modelo de Carácter Perfecto: Jesucristo.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

Página 3 de 1212345...10...Última »