No mi Voluntad, Sino la Tuya

16. junio 2010

Mi Logo Traigamos hoy a la memoria la oración de nuestro Maestro y Señor y repitámosla con Él, para hacerla nuestra: “Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero, no se haga mi voluntad, sino la Tuya”.

No habrá una mejor forma de comenzar el día que rindiéndonos a la suprema voluntad. Desistir de nuestra propia fortaleza, de nuestra sabiduría, de nuestras intenciones… y renunciar al ego con todas sus miserias, porque nuestra gran necesidad es tener la aprobación de Dios.

Traigamos a la memoria al patriarca Abraham, el amigo de Dios y padre de la fe, cuando subió al Monte Moriah para sacrificar a su hijo, con el corazón quebrantado y abatido, pero sumiso y obediente a la orden divina.  El amor y la obediencia en su máxima expresión, sacrificando lo más querido.

Si queremos recibir la divina gracia; si queremos ver nuestras oraciones contestadas; si de verdad queremos vivir a la semejanza de Cristo, tenemos que ir al monte del sacrificio “con el cuchillo en alto y dispuesto a hundirlo sobre lo más querido, si Su voz nos lo ordena…”

Unámonos en esta sabia petición de R. Tagore:

“He venido a Ti, Señor, para que me toques con Tu mano antes de comenzar el día.  ¡Descansa un momento Tus ojos en mis ojos y deja que me lleve a mi trabajo la certeza de Tu presencia!

Dame fuerzas, Señor, para llevar ligero mis alegrías y mis pesares.

Dame fuerzas para que mi amor dé frutos útiles.

Dame fuerzas para no renegar nunca del pobre, ni doblar mi rodilla al poder del insolente.

Dame fuerzas para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana.

Dame en fin, fuerzas para rendir mi fuerza, enamorado, a Tu voluntad”.

4 Comentarios en 'No mi Voluntad, Sino la Tuya'

  1. Merari Dijo 16. junio 2010 : 9:22 AM:

    ¡Qué bien comienzamos el día con una oración así!
    Bendito sea el Señor, gracias Liccy por esta bella inspiración que Dios te ha dado, recordé un mensaje que yo recibí hace algunos años que fueron estas palabras «Tu voluntad siempre será la mejor» y ahora me uno a ti para decirle al Señor, no mi voluntad, sino la tuya.
    Besos

  2. Liccy Dijo 16. junio 2010 : 5:07 PM:

    Gracias Merarita porque siempre estás ahí con tus palabras de aliento.
    Besitos

  3. Milca Dijo 17. junio 2010 : 10:07 AM:

    Liccy no sé que pasó, que escribí un comentario y no salió.
    Gracias por este escrito y por la bella oración. Me uno a ti para decirle al Señor que no se haga mi volunta sino la de Él, y que pueda siempre aceptarla sin decir por qué, entendiendo que a los que a Dios aman todas las cosas les ayudan para bien. Te quiero.

  4. Yuni Dijo 17. junio 2010 : 4:40 PM:

    liccyta, que dificil es hacer lo que otro quiere y no lo queremos nosotros, pero cuando se trata de Dios tenemos que aprender a sujetarnos a su voluntad, pero no por eso deja de ser dificil, hermoso en la forma que lo has expresado y cuan importante y necesario el teme en nuestras vidas, gracias!!!!!!!!!!

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