De Nuestro Anecdotario…

14. julio 2009

           una-cartaCuando leí el comentario de Judith en el capítulo de hoy del libro Corazón, recordé que  una tarde cuando recogí a Eric, mi hijo mayor, de la escuela, me entregó una carta que me enviaba la maestra.  Él estaba en noveno grado.  Mi reacción fue de sobresalto, ¿qué estaría pasando…?  Pero la carta me llenó de regocijo y gratitud hacia Dios por mi hijo. Tanto me gustó que todavía la conservo.

            La maestra decía entre otras cosas, que para ella era un gusto escribirme porque Dios me había bendecido con un hijo especial; decía –de manera jocosa- que ella con gusto lo hubiera clonado para llenar el aula con muchos alumnos como él.  Sentimos, su padre y yo, tanta satisfacción que le mostrábamos la carta a todos los familiares y amigos que nos visitaban, haciéndoles partícipes de nuestro gozo.

            De la misma manera que sentimos alegría por el buen testimonio de un hijo, el mal comportamiento de alguno de ellos nos causa una angustia indescriptible…

            Recordemos que nuestro Dios nos ama como a hijos.  ¡Cuánta alegría y fiesta hay en el cielo por un pecador que se arrepiente!  Pero qué dolor sentirá nuestro Padre celestial cuando nuestras malas obras nos apartan de Él.

            Esforcémonos siempre con una conducta cristiana que testifique que somos hijos de Dios;  que nuestra vida sea motivo de gozo en el cielo y sintamos sobre nosotros la dulce mirada de aprobación de nuestro Padre celestial. Y que podamos repetir con confianza, como nuestro Salvador:  “No me ha dejado solo el Padre, porque yo lo que a El agrada hago siempre”.

5 Comentarios en 'De Nuestro Anecdotario…'

  1. Merari Dijo 14. julio 2009 : 11:59 PM:

    ¡Qué belleza de anécdota Liccy!
    Eric mi sobrino es un joven ejemplar, es una especialidad de muchacho Dios lo guarde así siempre, me imagino lo satisfecho que Uds. se sintieron ese día con esa carta.
    Judith nos hizo recordar con su comentario, cosas lindas
    Te quiero

  2. Judith Dijo 15. julio 2009 : 8:54 AM:

    Liccy si hubiera más jóvenes como Eric, poco tendríamos que preocuparnos por el futuro de la juventud nuestra, porque desde niño ha sido una persona muy especial, con un carácter digno de imitar, que Dios lo bendiga y lo guarde ahora en su juventud como lo guardó en su infancia y adolescencia. Felicidades orgullosa madre!!! Besitos.

  3. Liccy Dijo 15. julio 2009 : 7:05 PM:

    Gracias amiguitas, sus comentarios siempre me gustan.
    Un abrazo

  4. dD Dijo 17. julio 2009 : 3:01 AM:

    Yo también quisiera clonarlo para que todos mis alumnos sean como él 🙂

  5. Liccy Dijo 17. julio 2009 : 10:14 PM:

    Gracias Dunita, tú si sabes de eso. Pienso que en un aula ha de haber de todo un poco y las maestras tendrán que revestirse de tremenda paciencia. Pero al mismo tiempo tienen una oportunidad preciosa de moldear un poco esos caracteres. Dios te ayude en esa obra tan bonita y al mismo tiempo difícil.

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