De Nuestro Anecdotario…

12. julio 2009

cesta-de-panDurante un tiempo de mucha hambre en Francia, cierto hombre rico invitó a veinte niños pobres del pueblo a su casa, y les dijo:  “En este cesto hay un pan para cada uno; venid cada día y habrá lo mismo hasta que Dios nos depare mejores tiempos”.  Los niños se lanzaron sobre la cesta luchando para atrapar cada uno la rebanada mayor.  Una modesta niñita llamada Francisca, se mantuvo aparte contentándose con el pan más pequeño que quedó.

         El día siguiente ocurrió la misma escena, y la niña quedó con un pan que era tan sólo la mitad de los otros.  Pero cuando llegó a su casa, al cortarlo encontraron algunas brillantes monedas de plata.  La madre, alarmada, dijo:  “Devuelve el dinero, pues sin duda ha caído en la masa de harina por casualidad”. 

Así lo hizo la niña, pero el caballero le dijo:  “No, no fue casualidad.  Yo ordené meter las monedas en el pan más pequeño para recompensar tu modesta conducta”.  Y añadió:  “Hijita mía, la persona que prefiere contentarse con el pan más pequeño antes que pelear por el mayor, recibirá siempre bendiciones de Dios más valiosas que las pocas monedas encerradas en tu pan”.

Queridos amigos, me gustaría que comentaran con nosotros qué piensan de la actitud de esta pequeña.  ¿Se han visto en una situación semejante?  ¿Han tenido alguna vez que hacer una larga fila para conseguir un plato de comida?  ¿Se han desesperado?  ¿Han tratado de ser los primeros?  ¿Cómo ha sido tu actitud?  No tengas temor de comentar y contarnos… estamos entre amigos.   

 

4 Comentarios en 'De Nuestro Anecdotario…'

  1. Merari Dijo 12. julio 2009 : 8:50 PM:

    Liccy está hermosa esta anécdota,
    Yo me he encontrado en situaciones así, que he tenido que hacer cola para comer o para conseguir algo que están repartiendo, soy una persona muy penosa, y esas situaciones me ponen incómoda, prefiero ceder si se complica la situación, pero he tenido suerte y en casi todos los casos me he encontrado con personas amables que me han ayudado a llegar al lugar. Hace poco recuerdo, haciendo cola para pagar algunas cosas que quería comprar, llegó un señor dispuesto a discutir conmigo, que a él le pertenecía ir delante de mí, pero como un “gallito de pelea” (como decimos nosotras) yo sabía que era mi lugar y podía haberme defendido justamente, pero quité mi carrito y le dije: “pase adelante, señor, no hay problema yo espero”. Cuando él vio mi actitud, en ese mismo momento el hombre se desarmó, cambió su tono, su actitud y me dijo: “No hija no, por nada, sigue en tu lugar”. Le di una sonrisa, y lo que comenzó como una pelea terminó de una manera amistosa. Por eso dice el sabio Salomón: “La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor”. Gracias a Dios que me ayudó a ganar esa batalla.

  2. Liccy Dijo 12. julio 2009 : 9:13 PM:

    Gracias por ese comentario tan hermoso, Merita. Yo también me he encontrado en situaciones de esas, y siempre me he dado cuenta que es mejor disimular y ceder el paso 🙂

  3. Milca Dijo 13. julio 2009 : 10:12 PM:

    Liccy eso es terrible para mí, tener que hacer cola para comer, no me gusta para nada, muchas veces cuando me he visto en esa situación, he preferido quedarme sin comer, pues de verdad es bien difícil para mí.

  4. Yugnelis Dijo 15. julio 2009 : 11:30 PM:

    Licci , es una anecdota que nos revela cuan valiosa es ante Dios la humildad del hombre,como recompensa cada acto de paciencia y de espera en El.No he tenido que pasar por una situacion asi , pero he pasado por otras en que las personas del mundo me han querido humillar , burlarse o abusar de mi condicion de cristiana, y yo lo he tenido que permitir,pues para mi lo importante es poner el nombre del Senor en alto antes de ponerme al mismo nivel del mundo y el Senor en su misericordia me ha librado y me ha exaltado y ha quitado la burla ,ha engrandecido su Nombre , por eso le doi infinitas gracias.
    Ojala y podamos siempre saber conducirnos como a Dios le agrada ante las diferentes situaciones que nos acontecen

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