De Nuestro Anecdotario…

28. mayo 2009

en-los-altosEn los Altos

         El Doctor Rally era médico de una comunidad muy pobre.  Tenía su oficina en los altos de una farmacia, y puso un rótulo que decía:  “El Doctor Rally está en los altos”.  Vivía en la máxima pobreza, pero estaba siempre alegre y trabajaba mucho.  Cada vez que daba una factura escribía al final:  “Ya está pagado”.

         Cuando murió, sus agradecidos amigos quisieron comprarle una lápida con una bonita inscripción, pero ni siquiera entre todos pudieron reunir el dinero, entonces cogieron el rótulo:  “El Doctor Rally está en los altos”.

         Esa fue la mejor de las lápidas, porque una vida que se da en bien de sus semejantes, es una vida que se eleva hasta el mismo cielo.  No hay cosa que nos eleve más hacia Dios y que dé más sentido a nuestra vida, que el amor hacia nuestros semejantes.  Es uno de los dos grandes mandamientos y el sumario de la ley.

         Tomemos este ejemplo para dejar a un lado el egoísmo y ayudar a los necesitados, socorrer a los pobres, visitar a los enfermos, consolar, soportar, perdonar y sentir el dolor ajeno… Eso es amor y eso es “estar en los altos.”

2 Comentarios en 'De Nuestro Anecdotario…'

  1. Merari Dijo 28. mayo 2009 : 11:57 PM:

    Querida Liccy,
    Cuando leí esta anécdota tuve que exclamar
    «Mi hermana Liccy está en los altos» esto no es un elogio es una verdad, que Dios te bendiga abundantemente, gracias por ser tan atenta, buena, cariñosa, por servir a todos con esa entrega
    Te quiero

  2. Liccy Dijo 31. mayo 2009 : 6:53 PM:

    Merarita, exageras demasiado, pero sé que es porque me quieres y por eso te lo agradezco. Un abrazo

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