De Nuestro Anecdotario…
25. junio 2009

Un obrero en Inglaterra estuvo colgado del minutero de un reloj de torre durante cinco minutos de febril angustia. Estaba reparando el reloj de un hospital cuando una corriente de aire derribó el andamio de madera en que estaba parado. El obrero apenas tuvo tiempo para asirse del minutero. Estaba a una altura de veinte metros del suelo.
La manecilla del reloj de un metro de largo, fue bastante fuerte para sostenerlo, mientras él gritaba pidiendo auxilio. Sus compañeros corrieron con una escalera y lograron salvarlo.
Amigos, hay que asirse del tiempo y no dejarlo pasar. La vida es muy frágil y muy bien pudiera ser este tu último día o el de algún ser querido, de alguno que está a tu lado, tu amigo, tu compañero de trabajo…
No esperes hasta mañana para demostrarle tu cariño, tu comprensión… No pierdas esos valiosos momentos que te quedan, en querellas o fruslerías. ¿Por qué lamentar después que el otro se haya ido? Debe ser horrible el dolor del remordimiento. Atrévete a ser amable, ¡empieza hoy!
Hay personas solas o enfermas para quienes una llamada puede ser una afirmación a la vida. Unas palabras de aliento pueden renovar la esperanza en la lucha diaria. Sazona día a día tu existencia y la de los otros con esos pequeños detalles, aunque en las relaciones no hay cosas pequeñas, únicamente existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas intenciones…
Esta hermosa canción me ha llevado a la reflexión. No quiero sentirme agobiada en el silencio de la noche por haber borrado la sonrisa de algún rostro. Únete a mí en este propósito hoy. Haremos la vida de los nuestros más agradable y sentiremos una satisfacción inmensa.
Extiéndete a lo que está delante.
17. junio 2009
Si miramos a este mundo lleno de cuidados y angustias, corremos el riesgo de sentirnos deprimidos. Lo único que nos puede salvar de caer en el desaliento es “extendernos a lo que está delante”. El apóstol Pablo dijo que “cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” 1Cor. 2:9
Piensa en lo que será la ciudad celestial iluminada con el resplandor de Dios. Donde todo será santa paz y un gozo indescriptible. Ser herederos de Dios, tener acceso a riquezas inconcebibles ante las cuales el oro y la plata y las piedras preciosas de esta tierra no tienen ningún valor. Ser coherederos con Cristo, y poder contemplar su rostro cara a cara…
No permitas que el enemigo de las almas llene tu mente con halagadoras promesas de una vida mejor aquí. Contempla a tu Salvador. Recuerda cómo vivió “sin tener donde reclinar su cabeza”, para que nosotros podamos vivir en medio de riquezas eternas y en mansiones celestiales.
Pasó largas horas de hambre en ayuno y oración para que nosotros podamos pasar la eternidad con Dios. Y murió la muerte que merecíamos nosotros para que podamos vivir para siempre.
Fija tu mente en la vida eterna y las cosas celestiales, contempla las ricas promesas de Su palabra meditando en las glorias del cielo, porque “cualquiera que tiene esta esperanza en Él se purifica, como Él también es limpio”.
DE NUESTRO ANECDOTARIO…
8. junio 2009
Gracias por el Milagro de la Vida
Mi padre, a los 82 años de edad, se sometió a una operación quirúrgica tan seria que yo estaba segura de que no sobreviviría. Pero sí sobrevivió. Dios hizo una vez más el milagro… En uno de los momentos que pasamos con él algunos de sus hijos, cuando lo estaban preparando para llevarlo a la sala de operaciones, nos dijo: “Hijos oren, oren mucho para que Dios me conceda vivir un tiempito más ¡para contemplar las maravillas del Creador!” Dijo eso, con el énfasis que ponía siempre en todo lo que decía.
En aquel momento, allí sobre un lecho, cubierto sólo por una sábana, con un corazón que ya casi no le trabajaba y tan ancianito… yo sentí una gran admiración por él. ¡Cómo amaba la vida! Y cómo apreciaba las maravillas del Creador. Y de mi corazón surgió esta petición: “Señor, concédeme vivir como él, una vida tan entusiasta, fructífera, útil y llena de amor, que diga a gritos: “¡Gracias por el milagro de la vida y de la Creación!”
Esta poesía de Amado Nervo dice de una manera exquisita, lo que siempre sintió mi padre.
ÉXTASIS
Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida…
¡Nunca se cansan de mirar mis ojos
el perpetuo milagro de la vida!
Años ha que contemplo las estrellas
en las diáfanas noches españolas
y las encuentro cada vez más bellas.
Años ha que en el mar, conmigo a solas,
de las olas escucho las querellas,
¡y aun me pasma el prodigio de las olas!
Cada vez hallo la Naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa,
Para mí, en rededor, todo es belleza;
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza
que la boca del niño cuando canta.
Quiero ser inmortal, con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome, al brillar: “Aquí se piensa,
también aquí se lucha, aquí se ama”.
-Amado Nervo
Un milagro de Su amor…
8. junio 2009
“…Presentaros delante de su Gloria ¡irreprensibles!” Nos parece casi imposible porque estamos muy lejos de la perfección ahora. Pero el Señor hará, como siempre, su trabajo a la perfección y un día nos presentaremos delante de Él como “una iglesia sin mancha, sin arruga ni cosa semejante, sino santa y sin mancha”.
Él nos lavará en su sangre hasta hacernos más blancos que la nieve. Seremos vestidos de su justicia, la vestidura de justicia que hace a los santos perfectos, sí perfectos en los ojos de Dios. Y ser hallados sin mancha e irreprensibles delante de Dios es únicamente un milagro de Su amor.
Su perfecta Ley ya no nos condenará sino que será magnificada en nosotros. Y el trabajo del Espíritu Santo en nuestras vidas estará terminado. Él nos habrá hecho tan perfectamente santos que no sentiremos ya más la tendencia a pecar. Nuestra forma de proceder, nuestra voluntad, cada sentimiento y pasión será desarraigada del poder del mal y seremos “santos como Dios es santo” y moraremos con Él por siempre. Nos sentiremos perfectamente amados y en nuestro propio hogar. Nuestra nobleza y nuestra gracia serán tan grandes como las del lugar que fue preparado para nosotros.
La gloria de ese momento será indescriptible. Cuando las puertas eternas se abran y nosotros los herederos, entremos a morar con los santos en luz. El pecado destruido, Satanás vencido, las tentaciones subyugadas para siempre y nosotros “irreprensibles” delante de Dios. Eso será el cielo, Un Milagro de Su Amor.
La Apariencia Sí Importa
4. junio 2009
Si eres de los que no se cuidan de lo que puedan aparentar ser, y hablan de esta manera: “A mí no me importa lo que la gente piense de mí, Dios sabe que no tengo mala intención”. Quizás tengas razón hasta cierto punto, porque Dios conoce el corazón del hombre y hay quienes tienen “apariencia de piedad, pero han negado la eficacia de ella”. Nada haces con tratar de aparentar delante de Él, porque a Dios no lo puedes engañar. Pero debes recordar que siempre hay alguien que va a buscar en ti un modelo de conducta (puede ser tu hijo, tu esposo, el que trabaja contigo, o cualquier otra persona que quizás ni imaginas) Entonces la equivocación de ése podría ser tú responsabilidad.
Hubo alguien que lo explicó así: “A la vista de la ventana de mi oficina, está la torre de una iglesia. En uno de los lados del reloj, una de las manecillas está rota haciendo que el reloj dé horas inciertas. Hay personas que no lo saben y son guiadas por él erróneamente. De corazón, el viejo reloj está bien. Pero eso no quita la seriedad del hecho que muchas personas han llegado tarde a sus compromisos y han perdido sus trenes porque la cara del reloj no es índice que cuenta todo lo que cubre”.
Y Jesucristo, en el sermón más extraordinario que jamás se haya predicado, dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras obras buenas y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. Eso es lo grande, lo que de verdad debe importarnos. Que los hombres glorifiquen a Dios por nuestra buena conducta, y que podamos guiarlos a tiempo hasta el puerto eterno.