De Nuestro Anecdotario….

7. mayo 2009

3 Comentarios

corazonalegre1Esfuérzate en Ser Feliz

            Helen Keller, quien era sorda y ciega por causa de una enfermedad que tuvo cuando tenía 19 meses de edad, en su autobiografía escribió así:

            -El destino silencioso y sin piedad, obstaculiza el camino.  Gustosamente investigaría su imperioso decreto, porque mi corazón es indisciplinado y apasionado.  Pero mi lengua no pronunciará las amargas e inútiles palabras que suben a mis labios y regresan otra vez a mi corazón como lágrimas sin verter.  El silencio reposa inmenso sobre mi alma…

            -Entonces llega la esperanza con una sonrisa, y murmura:  “Hay gozo en el olvido de uno mismo”.  Por eso trato de hacer que la luz de otros ojos sea mi sol; la música de otros oídos, mi sinfonía; la sonrisa de otros labios, mi felicidad.

            ¡Qué hermosa lección!  Si un discapacitado puede esforzarse por hallar gozo, nosotros también podemos.

                       

 

 

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

Transformando Las Quejas En Acciones de Gracias

5. mayo 2009

5 Comentarios

jesusteama1

“Hoy estuve a punto de lanzar una queja ¡…hallé razones tantas!”  Así comienza una poesía que me gusta mucho.  Y fue eso lo que me sucedió un día de éstos.  Me levanté con deseos de quejarme y así continuó mi día hasta que llegué a sentir tremenda lástima de mí…  En eso fui al supermercado y vi a una madre que luchaba con su hijito que parecía ser autista.  Lo hacía con optimismo y gracia y a pesar de todo se veía feliz.  Entonces desperté de aquella desazón, sacudí el pesimismo y comencé a tratar de transformar las quejas en acciones de gracias.

           Cuántas veces nos olvidamos de apreciar todo lo bueno que tenemos, como hijos sanos y alegres que riegan la casa y hacen ruido… Pero cuánto daría esa madre por tener sus días llenos de esos pequeños desafíos. Ella tendrá que vivir cosas que sí requieren paciencia, como buscar tratamientos o terapias y esperar por horas para que su hijo sea atendido. Además de otras cosas muy duras de sobrellevar.

Estuve escuchando un reportaje de unos jóvenes enfermos de cáncer.  Una muchacha joven habló de esta manera:  “Yo era exigente con la vida y nunca estaba conforme con lo que tenía.  Mis ambiciones eran muchas y grandes.  Pero ahora he aprendido a apreciar cada cosa y cada día… cada vez que me acuesto oro de esta manera:  “Señor, gracias por este día que pasó, sólo pido una cosa: un día más”.

Es verdad que todos tenemos conflictos y no todo resulta fácil.  Pero es importante que no nos olvidemos de apreciar todo lo bueno que tenemos, dando gracias a Dios por poder levantarnos cada mañana y vivir un día más. Y si por la gracia de Dios logramos, ese día que Dios nos ha concedido, hacer feliz a alguien o consolar un alma, sintámonos dichosos.

Hoy, no lances tu queja, no busques razones…  Eleva una oración de acción de gracias cualquiera que sea tu situación.  Vive el día de hoy, aprécialo como un regalo de Dios.  Respira profundo, alégrate por los retos que se te presentan en la vida y véncelos con valor y alegría.  Lánzate a la conquista de la vida aprendiendo a amarla. 

          Me gusta este consejo:  “Acepta pues, transportado de gozo, cada rayito de sol, cada copo de nieve, cada florecilla del campo, cada rostro sonriente y cada persona que te ama como un regalo maravilloso que Dios te concede”.    Que tu lema sea: transformar las quejas en acciones de gracias y hacer de la alegría el gran privilegio de tu vida.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros, Reflexiones

De Nuestro Anecdotario…

3. mayo 2009

1 Comentario

arando-la-tierraErase un hombre muy rico que un día quedó en completo desamparo y se fue peregrinando por la vida.  Pasó por un pueblo y vio a un hombre que revolvía el trigo con una gran pala.

            -¿Por qué no dejas en paz estos granos?   Le preguntó.

            -Para que no se pudran.  Fue la respuesta.

            Pasó después por los campos y vio a otro hombre que araba la tierra.

            -¿Por qué hieres tan profundo el corazón de la tierra?  Le preguntó

            -Para que sea más blanda y así se empape bien de lluvia y de sol.  Respondió éste.

            Pasó por un viñedo donde alguien podaba los sarmientos con unas tijeras bien afiladas.

            -¿Por qué atormentas estos sarmientos?  Preguntó.

            -Los estoy podando para que den abundante cosecha.

            Entonces se abrieron los ojos del triste peregrino y se dijo:

            -Señor mío, yo soy el trigo que Tú has revuelto para que no me pudra.  Yo soy la tierra que has herido con profundos surcos para que me vuelva más dócil a tus palabras y a tu gracia.  Yo soy el sarmiento que has podado con el cuchillo del dolor para que dé fruto abundante.

            A todos nos es difícil aceptar el sufrimiento, pero recordemos este sabio pensamiento:  “El pesar no nos ha sido dado para que nos lamentemos.  Nos ha sido dado para que después de sentir, sufrir y llorar, seamos capaces de comprender, amar y bendecir.”

            El apóstol Pablo dijo que las aflicciones son leves y momentáneas, pero que producen un excelente y eterno peso de gloria.

¬ Publicado por LF en El Rincón de los Libros

Página 2 de 212